
… pues yo tampoco. Y sinceramente, no sé si debe a este hiatus que me he tomado, a que me he mainstreamizado gracias a la moda major-indie o, directamente, a que a la mayoría de estos grupos solo los conocen en su casa a la hora de comer.
En pleno debate sobre si el Cervantes volverá a ser carca o no, la dirección del teatro nos sorprende con un Terral lleno de propuestas alternativas, minoritarias y especializadas. Con un cartel donde lo étnico parece ser el hilo conductor y en el que el sonido pasa por lo griego al jazz, lo kurdo o voces de coral, uno no puede dejar de preguntarse hacia dónde nos lleva todo esto.
Para ello, qué mejor que hacer un poquito de memoria. Tiremos de archivo y veamos cómo ha evolucionado este festival en los años de vida de MLGCOOL:
El 2006 trajo consigo el que, para mí, ha sido el mejor cartel del festival, con The Divine Comedy, Belle&Sebastian, Mercury Rev o Christina Rosevinge entre otros. Estos tres últimos además formaron parte del Terral Noche, que se trasladó para la ocasión al Auditorio Municipal, dando un toque diferente al conjunto.
Para muchos el Terral 07 fue su favorito, ya que cambió las butacas del Teatro Cervantes por el polvo (que no arena) de la playa del Peñón del Cuervo. Las noches se convirtieron en temáticas y Fischerspooner, Tiga, Joe Cocker, Carlinhos Brown (xD) y muchos más hicieron las delicias de los asistentes. Sin embargo, el tema de la organización trajo polémica, ya que las opiniones divergían entre lo genial y lo desastroso. Lo típico.
El año pasado quizá encontramos el cartel más equilibrado entre lo conocido y la calidad. The Magnetic Fields, Lou Reed, Macy Gray, Diana Krall y Lorena McKennitt llamaban la atención de la gente hacia un festival que, por lo prohibitivo de sus precios, se convirtió casi en exclusivo. De disparatadas se llegaron a calificar las cantidades que había que pagar a gente que más de uno nunca soñó con ver en Málaga.
Y llegamos al 2009 con sensaciones encontradas con respecto al cartel. Me encanta la idea de poder ver a leyendas como Jerry Lee Lewis (mito del rock and roll) o a Burt Bacharach (autor de auténticos himnos como “Raindrops keep fallin’ on my head” o “I say a little pray”) y que decidan apostar sobre seguro con Los Chicos del Coro, aún teniendo en cuenta que para estos conciertos los precios se elevan considerablemente. Sin embargo, me entristece bastante que el resto del cartel pase más bien desapercibido para el gran público (incluso me atrevería a decir que para el más interesado en la música), ya que no deja de presentar nombres que encajarían mejor en un ciclo de músicas del mundo.
Es una lástima que no hayan sabido contrastar estos cabeza de cartel (en sentido figurado) con figuras relativamente populares y de calidad. A la escasa presencia española (3 de 13) podrían haberse sumado nombres conocidos por todos que seguro proporcionarían una buena venta de entradas: Love of Lesbian, Vetusta Morla o La Buena Vida (ahora sin Irantzu) podrían haber sido perfectos candidatos y el balance perfecto para crear un cartel, esta vez sí, apto para todos los públicos.
Así todo, yo iría comprando mi entrada de gallinero para (por si se da el caso) poder cambiarme a butaca si el teatro se queda vacío.

Qué se te pasa por la cabeza?