Celebralo con ellos con un 3×2 en CD y DVD

El espacio especializado en música y literatura Cincoechegaray celebra este viernes 16 su tercer aniversario. Y lo hace con una apuesta arriesgada a la vez que entrañable, una fantástica promoción de CD y DVD que cederán un mayor espacio y protagonismo a los vinilos, objetos de culto que sin duda han diferenciado, junto con una cuidada selección literaria, a este lugar tan singular.

Hace ahora 3 años abrió sus puertas la librería y tienda de discos Cincoechegaray, justo enfrente del recientemente inaugurado Teatro Echegaray, en la calle del mismo nombre. Desde entonces, Cincoechegaray se ha configurado como un espacio exclusivo para la cultura en Málaga, donde la selección literaria y musical convive en un acogedor entorno de cuidado diseño en el que los conciertos, coloquios, exposiciones, lecturas y talleres literarios reúnen a amantes de la cultura. A partir de mañana, para celebrar esta apertura, el espacio promociona sus CD y DVD con un 3 x 2, una ocasión estupenda para hacerse con discos de importación y difíciles de conseguir en la ciudad. Con ello, además de la celebración, se plantea una reestructuración de su fondo musical, para adaptarse a la evolución del mercado, y ofrecer un producto más exclusivo y de calidad. La idea es también potenciar el formato analógico frente al digital, cederle un mayor protagonismo al vinilo, que en 2008 aumentó un 124% sus cifras de venta.

Según un reportaje del New York Times, las transformaciones que se están produciendo en la industria discográfica y las tendencias actuales van a marcar a corto plazo un vuelco en la forma de presentar la música al gran público: ¡el fin del compact disc! No cabe duda que el CD es un producto mucho menos valorado en su aspecto estético y romántico por parte de los melómanos que el otro gran formato tradicional, el vinilo. Su ventaja era, sin embargo, una gran funcionalidad y limpieza de sonido (si bien no son pocos los audiófilos que aseguran que, con un buen equipo, un LP con prensaje de calidad da un sonido más natural que un CD). ¿Ha dejado de ser esto una ventaja?. No, pero le ha salido un competidor, los formatos digitales aptos para descargas en Internet (mp3, mp4, acc, etc.) que, si bien según la grabación pueden perder calidad de sonido, la mayoría del gran público se abraza a ellos por una funcionalidad y accesibilidad mucho mayor, al desprenderse de un soporte físico como el CD del que uno poco se encariña, y poder acumular miles y miles de canciones en un aparato fácil de transportar. Incluso los profesionales de la música como los Disc Jockeys están abandonando el CD y sustituyéndolo por discos duros de cientos de gigas.

El sistema de descargas online ha facilitado que los internautas se bajen las canciones que más les gustan, sin tener que comprarse álbumes enteros. Son malas noticias para la industria del disco. Las cifras que aporta la Asociación de Empresas Discográficas de América (RIAA, en siglas inglesas) son realmente dramáticas. El año pasado, las ventas de álbumes completos en formato CD se desplomaron un 25%, con 384 millones de discos vendidos. En 1998, una década antes, se vendían 847 millones de álbumes en formato CD.

¿Qué quedará entonces?, por un lado, un sistema de descargas legal de música en Internet, dirigido al gran público, y que sustituirá la mayor parte del mercado del CD, que quedará reducido a consumidores en extinción y géneros que se prestan poco a otros formatos físicos (la música clásica, por ejemplo). De hecho, la industria discográfica ya está trabajando en nuevas formas de comercialización del mp3 para dotarle de un mayor valor añadido y así poder cobrar más de los actuales 99 céntimos por canción. Vender canción a canción no es rentable. Por 1.000 millones de canciones, las discográficas ingresaron en 2008 poco más de 700 millones de euros. Cuando, en 1998, vendían 847 millones de discos, ingresaban 8.000 millones. La conclusión: el single digital ha matado al álbum y, con él, desaparecen las ganancias.

Por otro lado, también parece que los mega-grupos que acaparaban el 95% de las ventas de discos van a ir desapareciendo, a favor de una mayor diversidad de artistas y estilos, favorecido por el fácil acceso a Internet y el hecho de que la melomanía de los fans del rock, el pop, el soul o el jazz los mantiene mucho más fieles a la música (compra de discos y mp3, revistas, tickets de conciertos, etc…) que a buena parte del gran público, que en su uso de la música como producto de usar y tirar han dejado de aportar un flujo amplio y constante de dinero a industria y artistas mainstream. Los pequeños sellos han aprovechado la democratización comercial que ha supuesto la Red de redes. Tal es el caso de una discográfica como Vagrant Records, que edita discos de artistas poco conocidos pero con una sólida base de seguidores.

¿Y cuál es el otro formato de adquisición de música que parece que sobrevivirá con buena salud?, pues como ya se viene aventurando desde hace un lustro, ¡el vinilo! Mientras la venta de CDs se desplomó en 2008, y lo hará aún más en 2009 (un 50% han caído las ventas en el primer semestre según Promusicae), el elepé aumentó un 124% sus cifras de venta en 2008, acumulando ya varios años de ascenso exponencial. Seguramente nunca llegue a ser un formato dominante como lo fue en los años 70 y 80, pero sin duda parece que, de momento, no solo no desaparecerá sino que tendrá un buen hueco ante la demanda de los más aficionados a la música, no solo electrónica y hiphop (estilos que han mantenido vivo el vinilo cuando pasaba sus peores momentos), sino también jazz, clásica, soul y, sobretodo, rock. De hecho, la industria ha visto el creciente mercado y se está moviendo: por un lado, casi todos los artistas están lanzando sus novedades también en vinilo, en la mayoría de los casos acompañándolos con un cupón de descarga legal gratuita de alta calidad (así, por el mismo precio, tienes el vinilo, con su fantástica presentación, y el formato digital para escuchar en el coche o paseando por las calles); por otro, las grandes compañías están sustituyendo a las pequeñas y las piratas en una ardua tarea de reeditar (con un excelente prensaje y presentación en buena parte de los casos) los clásicos de antaño. En el último año, discos míticos de Bob Marley, Metallica, The Police, The Who, Sex Pistols, The Supremes o Jimi Hendrix, por citar algunos de los más conocidos, han sido relanzados en formato LP de 180 gramos, con carpetas gruesas de alta calidad. Los aficionados a las lonchas negras ya no tienen que conformarse con pillar discos rallados y sucios en las escasas tiendas de segunda mano.

En Málaga, todo este fenómeno también se palpa. Las grandes superficies han reducido enormemente el espacio dedicado a la venta de CDs, e incluso ocasionalmente incluyen vinilos de artistas de renombre (como el último disco de Metallica o de U2), pero lo más significativo es que hace ahora tres años, cuando muchos no apostaban aún un duro por el LP, abrió sus puertas la librería y tienda de discos Cincoechegaray. Era la única tienda donde se podían comprar vinilos que no fuesen del género electrónica ni hiphop, y para su tercer aniversario, va a realizar una apuesta arriesgada pero entrañable: ofertar los formatos digitales (CD y DVD) con el clásico 3×2. La idea es reducir el espacio dedicado al CD para cederle mayor protagonismo al vinilo, y quién sabe si con el tiempo se convertirán en una exclusiva y pionera tienda de discos que solo presta su atención al formato definitivo para muchos amantes de la buena música.


Texto: Helena Jimenez / Narita Comunicación

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