La verdad es que últimamente no tengo contacto con niños… pero se una cosa: GRITAN DEMASIADO. Esa voz en falsete permanente… una alegría.

Todo esto viene porque en el MIMMA organizan este fin de semana unas jornadas de ópera para niños… El sábado 10 y el domingo 11 La Flauta Mágica y La Bella Durmiente a las 12:00h, en la muralla de la Plaza de la Marina.

La Flauta Mágica, que está basada en la ópera del mismo nombre de Mozart, comienza con el rapto de la princesa Pamina, la hija de la Reina de la Noche, por el rey Sarastro y con la búsqueda de la princesa por parte de Tamino (con su flauta mágica) y Papageno, el noble cazador de la Reina de la Noche. Durante el transcurso del cuento, además de escuchar diversos fragmentos de la ópera de Mozart, los espectadores ayudarán a musicarlo con diferentes instrumentos, que representan a cada uno de los personajes, y realizarán pequeñas coreografías al compás de la música.

Por otro lado, en La Bella Durmiente, se adapta musicalmente el famoso cuento, que narra la vida de la Princesa Melodía, a la que la malvada Hada Espineta lanzó un terrible hechizo: el día de su décimo quinto cumpleaños quedaría atrapada para siempre entre los tubos de un órgano. Pero sus otras hadas madrinas descubren una forma de romper el maleficio: permanecerá dormida hasta que un valiente príncipe la bese. Cuenta con música de Tchaikovsky, además de los instrumentos musicales que representan escenas y personajes y que tocarán los espectadores.

En esta actividad, el público tendrá la oportunidad de conocer los intérpretes, la variopinta riqueza de voces, los integrantes de la orquesta y sus instrumentos y podrán disfrutar de esta pieza a modo de cuentacuentos musical.

El objetivo de estos cuentacuentos participativos busca que los más pequeños toquen instrumentos y aprendan los fundamentos básicos de la música. Después de los cuentacuentos se realiza una visita guiada opcional a la colección permanente del Museo acompañados por un monitor especializado en educación musical. Los asistentes viajarán por todo el mundo, en diferentes culturas y épocas. Y una vez terminada la visita guiada, los asistentes podrán disfrutar del Museo libremente, pudiendo tocar los instrumentos especialmente dispuestos para ello, utilizar los módulos multimedia, visionar vídeos de músicos o jugar con elementos multimedia relacionados con cada una de las salas del museo, entre otras actividades.

Una de las monitoras de cuentacuentos musicales del Museo Interactivo de la Música, Olga Lozano, afirma que “participar en una actividad como ésta es un gran beneficio en la educación musical y social de los más pequeños, ya que les ayuda a adquirir conocimientos musicales a las vez que desarrollan habilidades sociales. Con el cuentacuentos musical, cada niño aprende de manera divertida, ya que tanto ellos como sus padres, son los protagonistas de la historia”.

Qué se te pasa por la cabeza?