
Con Je Suis Déjà Parti dio comienzo el espectáculo que los franceses Nouvelle Vague tenían preparado para la noche del viernes en el Auditorio de la Diputación de Málaga. Con un contundente golpe de luces, la voz de Melanie Pain se abrió paso sin mucha dilatación ante un auditorio prácticamente lleno y expectante.
La coqueta cantante compartió protagonismo con la carismática Liset Alea que destacó por sus expresivas interpretaciones y por su faceta salvaje derrochante de espontaneidad que conjugaba a la perfección con la frágil y más moderada sensualidad de Melanie. Las indispensables voces femeninas que siempre acompañan al ambicioso proyecto de los arreglistas franceses Marc Collin y Olivier Libaux, y que cambian continuamente de intérpretes vocales, se sumaban en el escenario a un cuarteto musical compuesto por un teclado, una batería, un contrabajo eléctrico y una guitarra electro acústica. La noche de la Nueva Ola transcurrió divertida y excitante, con un público receloso de moverse al principio, pero que, con forme se iba caldeando el ambiente, fueron entregándose y dejándose llevar ante las insistentes peticiones de las protagonistas de la noche.
El momento álgido sucedió mientras la famosa Too Drunk To Fuck de los Dead Kennedys fue llevada a un apogeo de sensualidad femenina que eclosionaba con la explosiva complicidad que había entre las intérpretes y que levantó a toda la sala mientras se contemplaban los desenfrenados movimientos de la impulsiva Liset Alea que se zambulló entre el público y acabó finalmente retozando sobre el suelo del escenario. Otro de los momentos más vibrantes de la noche fue cuando Melanie Pain abordó el escenario individualmente para interpretar la épica Killing Moon de Echo & The Bunnymen. Su compañera vocal se retiró junto a los otros integrantes para sentarse sobre la tarima que soportaba a la batería, quedando de esta manera en el escenario el teclista y el guitarrista que acompañaron a Melanie, consiguiendo una atmósfera que parecía transportarnos a un bosque donde los árboles crujían y se mecían al ritmo de la bucólica melodía.
Otras canciones míticas versionadas, con mayor o menor calidad, fueron I Just Can´t Get Enough de Depeche Mode, A Forest de The Cure, Blister In The Sun de Violet Femmes, Bela Lugosi’s Dead de Bauhaus, Love Will Tear Us Apart de Joy Division, o la magistral interpretación de Dance With Me de The Lords of The New Church. Es difícil deshacerse de prejuicios, sobretodo cuando se trata de canciones que adoramos o nos han marcado tanto, pero, en definitiva, Nouvelle Vague han sabido estar a la altura y manejarse con elegancia en un terreno tan pantanoso como el de las versiones musicales, consiguiendo que, en algunos casos, nos gusten más que la propia original.














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