z4Sábado 14 de noviembre. Sala Trinchera, Málaga.

La ubetense se volcó con el público malagueño, se la veía cómoda, risueña, enérgica, confiada, imparable, como si cada instante del concierto avanzase a la perfección.

Para cuando se abrieron las puertas puntualmente a las 21:30, sus fans llevaban ya bastante tiempo los aledaños de la Trinchera entre litronas, aprovechando que el otoño aún se resiste a aparecer por las noches malagueñas.

Todo fue entrar y los prelimares prosiguieron, sonaban entre otros ¿Por qué me llamas a estas horas? de Standstill, Mi realidad de Lori Meyers, Stop the clocks de L.A. o la versión de Niños Mutantes de Como yo te amo, mientras por la sala se paseaba una portada gigante de Santa con la que el público se hacía fotos.

Casi sin darnos cuenta, el reloj marcaba las 22:30 y al poco saltaba al escenario Zahara, de negro riguroso entre gritos de ¡guapa! Se acordó lo primero de la amarga noticia de la noche anterior en París “Voy a hacerle un poco de caso a Charlie Hebdo y en lugar de rezar vamos a honrarles y a pensar en ellos y dedicarles este concierto con música, con amor, con champagne y con vida”. Tras explicar el significado de Int.Noche, arrancó los primeros acordes de su guitarra.

Acto seguido, saltó del final al principio de Santa con La Gracia, mientras salía a escena su banda, continuando con Donde habitan los monstruos y Oh Salvaje.

z10

Echó entonces la vista atrás, hacia El Universo de La Pareja Tóxica, tras él se soltó la melena y la guitarra, para contornearse a la par que interpretaba Leñador y la mujer América “hago lo de la manzana y darle la vuelta a la bombilla pero yo lo veo y creo que me sale luego veo los videos que me grabáis y veo que no me sale pero no importa, porque yo me lo estoy pasando muy bien, lo importante es divertirse, ¿no?” Tras esto dio paso a una canción “viejuna” dedicada a “todos vuestros enemigos”, Photofinish.

Entonces volvimos al presente y El frío llegó con su ciclón de sentimiento “me vais a emocionar tontos, joe, voy a tener que tocar una de las bailongas para que no me hagáis llorar”, dicho y hecho, tan pronto como los primeros acordes de Rey de reyes salían de las guitarras eléctricas, el público se alzó “en pie ante Su Majestad”, sin duda la Zahara más cañera había vuelto así que Hágase tu voluntad, que dio paso a un Camino a L.A. a paso ligero, (muy acertado este nuevo ritmo).

z25Tras Crash, que fue la que cerró este bloque más enérgico, se dirigió hacia la parte alta de la sala, para dedicar a su familia que veía el concierto desde allí, El lugar donde viene a morir el amor, que inundó de nuevo de emociones la Trinchera, hasta que el pié escurridizo de Martí Pernau lo rompió un breve instante, al pisar accidentalmente un pedal “vas a morir en este momento” pensamos algunos a juzgar por la mirada que dirigió Zahara a su izquierda.

Tras habernos mentido muchas veces dijo “Hoy voy a decir la verdad y por fin vamos a versionar a Concha Velasco”, pero nada más lejos de la realidad, una vez más se quedó con el público y comenzaron a sonar algunos versos de Is there a ghost de Band of Horses como introducción a Funeral “¿de haberlo sabido habría sido distinto? Lo dudo, quizá”. Se vivió entonces el momento más surrealista de la noche, mientras Zahara se retaba con el público a imitar los sonidos de varios tipos de aves, una fan lanzó algo al escenario “que no sean bragas, que no sean bragas” repetía, cuando de repente exclamó “¡brócoli!, es la cosa más bonita que me han tirado a un escenario” mientras descubría un amigurumi con forma de brócoli-polla como lo bautizó. Inmediatamente pasó a dar las gracias a su banda, su staff y su público antes de arrancar El Deshielo “sabéis lo que hay que hacer, ¿no? sabéis donde hay que cantar, no me jodáis”.

Después abandonó el escenario “de mentira”, para volver enseguida con una chaqueta de lentejuelas y contar la historia que hay detrás de Caída libre (que daría para otra entrada). Luego cambió la chaqueta por los cascabeles en Tú me llevas, canción con la que desembocó en un puro éxtasis de baile en el que le faltó escenario, bajando para menearse con su público por toda la sala y subiendo incluso a la planta de arriba para volver a rematar sus alocadas danzas sobre el escenario.

z20

 

Parecía un fin de fiesta perfecto que desembocó en una ovación unánime, se marchó su banda pero ella se quedó sola con su guitarra, sin micro y en acustiquísimo comenzó a deleitarnos con un mágico remix de temas que incluyó fragmentos de Merezco, Pregúntale al polvo, No puedo vivir sin tí de Los Ronaldos o Creep de Radiohead.

Sin más se fue, danzando por la pasarela ya que era imposible mejorar lo presente.

z1

z15

Por Joselu Pérez

Qué se te pasa por la cabeza?

Comentarios