Miércoles 11 de mayo. Fábrica San Miguel, Málaga.

Antonio Luque y los suyos repasaron parte de su carrera entre inmensos tanques de cerveza en una sala estupenda para muchos desconocida.

A eso de las 20:00, en la recta final de una cálida tarde de primavera acudíamos a la edición malagueña del programa de San Miguel “Music Explorers en La Fábrica” sin saber muy bien lo que encontraríamos más allá de conocer quién sería el artista protagonista, Sr. Chinarro.

Nada más llegar nos recibió un séquito de azafatas uniformadas y clónicas hasta en los gestos y que nos guiaron hasta el jardín junto a la sala de catas, presidido por dos foodtrucks con comida americana, un escenario con una batería y varias barras de cerveza.

Las primeras impresiones fueron que tras reponer el estómago disfrutaríamos de un concierto al aire libre tras el ocaso, pues el entorno era ideal pero faltaba algo importante, los micros. Y es que no era más que un photocall en 3d donde la gente sacaba la estrella del rock que llevaba dentro para una serie de fotos.

Tras un intenso networking entre youtubers, influencers, prensa y algún que otro invitado, nos dirigieron hacia la sala ¡Y qué sala! Y es que la fábrica de San Miguel cuenta con una muy digna sala de conciertos, con una capacidad algo más reducida que La Cochera Cabaret pero perfectamente adecuada.

A eso de las 21:30 salía a escena Antonio Luque, cerveza 0,0 en mano y acompañado de sus músicos, entonando los versos de Walden.

Tras varias menciones al pasado fenicio malagueño en relación con la elaboración de la cerveza, llegaron temas como El Rayo Verde o Babieca.

Se veía a Sr. Chinarro cómodos sobre las tablas, pero impacientes, como con ganas de acabar el bolo cuanto antes. Se echaba de menos algo más de complicidad con el público, pero el continuo entrar y salir de gente en la sala tras las primeras canciones la verdad es que no ayudaba precisamente.

El ritmo poco a poco fue subiendo y llegó el momento de recordar grandes éxitos como Del Montón, Dilo en español o Una llamada a la acción.

Tras un breve descanso y la clásica petición de bises volvían con El Alfabeto Morse y Efectos especiales, que precedieron a la sorpresa de la noche, la aparición de Soleá Morente sobre el escenario para cantar a dúo El Progreso.

El reloj marcaba ya casi las 12 y bajo el vuelo rasante de los aviones despegando nos despedimos de aquella edición de #MusicExplorersMalaga , una cita que confiamos en que se repita con periodicidad pues las instalaciones bien lo merecen y se agradecen conciertos más íntimos de vez en cuando para disfrutarlos sorbo a sorbo.

Qué se te pasa por la cabeza?

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