A partir del 10 de febrero el Museo Ruso se renueva con la exposición anual Radiante porvenir y dos nuevas temporales: La mirada viajera y Mikhail Shvartsman.

 

 

Radiante porvenir

La familia Románov abandona la Tabacalera dando paso a una colección de 132 obras sobre el realismo socialista que marcó los años treinta y cincuenta de la historia rusa.

La primera sala está dedicada a Lenin, la cabeza pensante del movimiento revolucionario, con obras de Iosif Serebriani o Isaac Brodsky entre otras. El recorrido continúa con la instauración del régimen socialista y la llegada al poder de Stalin, momento en el que los artistas son llamados a representar los movimientos del gobierno con enormes óleos que ponen a prueba las dimensiones del propio museo malagueño.

El resto de obras muestran a hombres y mujeres comprometidos con los ideales sociales del gobierno. Las fábricas se convierten en otro héroe del sistema y se nos muestra la importancia del deporte para la sociedad. Además, la propaganda comunista, las radios que emiten el himno de la URSS o un pedestal de presidium, decoran las salas del museo trasladando a los visitantes a aquellos años de esplendor socialista.

 

Mikhail Shvartsman

La visita enlaza con una pequeña exposición de 13 obras, en la cual se nos muestra el punto de vista tan peculiar del mundo de Mikhail Shvartsman. Este autor, muy respetado por los artistas de la época, no encontró en el gobierno ningún apoyo para su cubismo con toques fauvistas, quedando prácticamente prohibido. Esto no le supuso problema ya que nunca aspiró a la popularidad.

La mirada viajera

La última de las nuevas exposiciones trata de acercar y desmitificar la visión que durante años se ha dado tanto de Rusia como de la URSS. El estilo italiano, francés y español, entre otros, es trabajado en 105 obras de autores rusos que viajaron fuera del país para mostrar con sus propios ojos los lugares del mundo que visitaron.

Para estas exposiciones han salido obras de la colección permanente del Museo Estatal Ruso que normalmente no abandonan la sede principal, como Mediodia Italiano del autor Karl Briulov. Así, Málaga se convierte en un alto imprescindible para los amantes del arte ruso. Abriéndonos las puertas de un lugar tan controvertido como es la Unión Soviética, el museo de la Tabacalera permite que nos hagamos una idea más cercana de lo que fue ese país tan grande en extensión y cultura, durante aquella turbulenta época.

Información practica

Horarios:
-Abierto de 9.30 a 20.00
-Cerrado los lunes, 1 de enero y 25 de diciembre.

Precio:
– Permanente – 6€ general / 4€ reducida
-Tempora – 4€ general / 2,50€ reducida
– Combinada – 8€ general / 3,50€ reducida

 

Texto y fotografías por Juan Carlos Heredia y Rodrigo Eréndira López

 

 

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