Las puertas se abrieron a las 21:00, un inmenso gentío rodeaba el perímetro de la Sala París 15, ya se palpaba un ambiente de nerviosismo y euforia. Ayax y Prok consiguieron vender 2.000 entradas, aforo completo en una noche de sábado 7 de abril del 2018.

Los artistas se hicieron de rogar bastante, ante un público ansioso e impaciente que gritaba sus nombres. Cada minuto que pasaba el murmullo iba in crescendo, los decibelios de la sala iban subiendo y la gente empezaba a desesperarse. De repente al fondo del escenario oscuro se abrió una puerta llena de luz y una voz gritaba: ¡¡¡OYEEE MÁLAGAAAAAAA!!! Había empezado el show. Simultáneamente salieron Ayax y Prok que agradecieron la cálida acogida que habían tenido en las tierras malagueñas. Puro espectáculo visual y rítmico, que comenzaba a las 22:41.

Los artistas llenaron la sala de fuerza y locura con gran naturalidad mientras animaban al público a unirse en sus pareados. Sonaron canciones como Fresas con nata, reproches y Polizzia entre otras. Fue una noche llena de improvisaciones, buen rollo y confesiones. Además adelantaron a capella un tema del nuevo disco y Ayax nos reveló que Mi musa era su canción favorita. Los artistas agradecieron una vez más el recibimiento y el calor brindado por un público fiel y con principios.

Tras anunciar que el concierto se acababa, llegó el tema más esperado para unos oyentes hambrientos y con ganas de más, Mi barrio huele a widow, tema que hizo estallar la sala.

Con el puño hacia arriba, el corazón encogido y el público estremecido, se despedían de los malagueños, una noche en la que hicieron historia y donde no faltó de nada, buen ambiente, rap y mucha emoción.

Por Marina Martínez

Qué se te pasa por la cabeza?

Comentarios