Un café con… Concha Velasco

Jueves 29 de enero, 16h. Auditorio Edgar Neville. Con invitación.


El nuevo espacio de La Térmica, Un café con…, arranca este jueves con la participación de la veterana Concha Velasco.

Con la intención de encontrar un lugar y un espacio donde poder contar con la experiencia, la veteranía y los consejos de grandes intérpretes de nuestro país, La Térmica se decide a crear Un café con… una serie de coloquios con algunas de las figuras más destacadas de nuestro cine, nuestro teatro y nuestra televisión, donde conoceremos de primera mano qué les llevó a ser lo grandes que son; sus ilusiones, sus anhelos, sus miedos e inseguridades al inicio de sus carreras, y también en estos puntos de las mismas, pues los grandes de verdad siguen poniéndose nerviosos y continúan notando el sudor en la palma de las manos cuando pisan el escenario o cuando oyen la palabra “¡acción!”.

El jueves la gran Concha Velasco inaugurará este espacio, donde su hijo, y director, Manuel M. Velasco hará de moderador.

Las asistencias a estas charlas son con invitaciones previas. Para la cita con Concha Velasco las invitaciones se podrán recoger (máximo dos por personas) a partir del 21 de enero de 10 a 14h.

Concha Velasco

Concepción Velasco Varona, conocida como ConchaConchita Velasco, nació en Valladolid el 29 de noviembre de 1939. A los 10 años inició sus estudios de Danza Clásica y Española en Madrid y, posteriormente, en el Conservatorio Nacional. Debutó como bailarina en el Cuerpo de Baile de la Ópera de La Coruña y en la compañía de Manolo Caracol como bailaora flamenca. También actuó como vicetiple en la compañía de Celia Gámez.

Inició su carrera en el cine a los quince años en La reina mora (1954), a la que siguen numerosos títulos también como actriz de reparto entre los que destacan La fierecilla domada (1956). Fue coprotagonista en Muchachas en vacaciones(1957) y Las chicas de la Cruz Roja (1958). Participó también en otras muchas películas de éxito, muchas de ellas junto a Tony Leblanc, como por ejemplo, Los tramposos (1959), El día de los enamorados (1959), Amor bajo cero (1960), La verbena de la paloma (1963) o Historias de la televisión (1965), donde interpretaba La chica yé-yé, un tema que se hizo muy popular.

A finales de los 60, Conchita participó en otras muchas cintas de éxito, como Las que tienen que servir (1967), Cuatro noches de boda (1969), La decente (1970),Venta por pisos (1971) o Yo soy fulana de tal (1975). Al tiempo, se conviertió en permanente compañera de reparto de Malono Escobar, con quien rodó, entre otros títulos, Pero, ¿en qué país vivimos? (1967), Juicio de faldas (1969) y En un lugar de la Manga (1970).

Después de 1975, cambia de registro para participar en otro tipo de cine. RodóTormento (1974) Pim, pam, pum… fuego (1975), Las largas vacaciones del 36(1976), Esposa y amante (1977), La colmena (1982), Esquilache (1989) y Yo me bajo en la próxima, ¿y usted? (1992).

Concha Velasco alternó siempre sus apariciones en el cine con la actividad teatral. En La revista Ven y Ven en el teatro Eslava de Madrid, Las que tienen que servirDon Juan Tenorio fueron títulos de éxito en los años 60. Ya en los setenta, Las cítaras colgadas de los árbolesLas arrecogías del Beaterio de Santa María EgipcíacaFilomena Marturano la consagraron como actriz teatral.

En los años 70 se casó con Paco MarsóConcha aportó al matrimonio un hijo, y ambos tuvieron otro. La pareja se separó en 2005. De los años ochenta son los títulos Mamá quiero ser artistaCarmenMata Hari. Sus últimas apariciones en el cine han sido en Más allá del jardín (1996), París-Tombuctu (1999), El oro de Moscú (2002), Bienvenido a casa (2005), B & B (2006), Chuecatown (2007) y Enloquecidas (2008).

Además del teatro y el cine, Concha Velasco ha sido una habitual de la televisión desde los años 60. Debutó en este medio en los “Estudio 1”,y desde entonces ha aparecido como presentadora de un buen número de programas y como protagonista de series de televisión, entre ellas, en la serie Herederos, por la que obtuvo un premio a la mejor actriz.

Concha Velasco ha obtenido numerosos reconocimientos a lo largo de su carrera, entre ellos el Premio Nacional de Teatro.