Estuvimos allí: Enrique Morente en el Cervantes

«Fui a pescar al pozo y solo cogí estrellas…»
Martinete a oscuras del Maestro Enrique y sus discípulos, con un solo foco de luz, más todas las lucecitas de azafatas indicando el camino a los muchos retrasados (de tiempo) y las luces estroboscópicas de los celulares. Cuando ya la luz no era un factor ambiental importante, dejaron de molestar, oportunistas…

El sonido no era demasiado bueno desde las orejas del palomar (paraíso para algunos), pero aún así, los cantes laicos y metacostumbristas cuajaron a la perfección en los estados de ánimo, provocando el enrojecimiento masivo de las palmas al dignificar las pausas.

Se pudo respirar el aroma MorenteOmega con el tema «Guern-Irak», uno de los puntos fuertes de la noche, con Eric Jiménez a la batería, y demostrando que va más allá del atrezo indie, con una intensidad envidiable a la hora de combinar batería con recursos básicos del flamenco…

Mientras las paredes del teatro se retorcían con los dos bailaores, uno de ellos, Alfonso Losa López ganador del primer premio de baile flamenco en el festival de Minas, ilusionista contra la gravedad. El maestro se dirigió por primera vez al público para agradecer a Rafael Inglada todo el trabajo que ha realizado junto a él y dedicarle ‘Tientos griegos’. El tiempo se evaporó, pero no había humedad.

En los bises, Morente nos deleitó con la canción laica de Omega, «Aleluya», que se rizó de una instrumentación menos densa, pero deleitó igualmente. Al final, unos fandangos como despedida de la noche. Nadie se quedó insatisfecho. Morente cumplió con las expectativas, Morente dejó un eco de quejíos, Morente quebró nuestro equilibrio.

Al salir nos chocábamos hasta llegar al desagüe de la entrada y a tientas alcanzábamos el cigarro para recordar con su humo el aire.

«Pero no es un lamento lo que oyes esta noche,
no es la risa malvada de alguien que ha visto la luz
sino un frío y solitario aleluya.»

4 comments on “Estuvimos allí: Enrique Morente en el Cervantes

  1. De su hocico de oso pardo emanaba un gran frasco de leche condensada y mantequilla de cacahuete.

  2. estropotoplofico

  3. Tiene opinión la razón opular, sí señor, Don Álvaro Imantado, un buenísimo texto.

  4. Enrique Morente es un genio. Buen texto.

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