Estuvimos allí: XOEL LÓPEZ

Diez y media de la noche y las olas del océano atlántico sonaban en la Sala Eventual Music, Málaga. Sí, Xoel López nos acercaba su “Atlántico” (su primer álbum “firmado” con nombre propio) hasta el sur. Se confesaba contento por estar allí pues “no vengo mucho por aquí y además hace mucho que no vengo”.

Xoel, solo con su guitarra española pero rodeado de instrumentos que más tarde le convertirían en el hombre orquesta, comenzaba a deleitarnos con “El hombre de ninguna parte” a la que le seguiría “Caballero”. Alternando grandes temas de antes, con otros de ahora y que serán grandes siempre, se iba metiendo al público en el bolsillo. Un público participativo entre el que se encontraba Scott, un seguidor de la música de Xoel que en su graduación en Michigan se atrevió a tocar ante todos sus compañeros “Reconstrucción”. Tras su espontánea presentación y prestarse voluntario para, con su armónica, acompañar a Xoel en “Parando el tráfico” (de Lovely Luna, proyecto paralelo de Xoel junto con Félix Arias) subió al escenario y nos brindaron unos de los momentos de la noche.

Xoel se sentaba al piano en “De vinos y espejos” para seguir sorprendiéndonos con una maravillosa versión de “If things were to go wrong”. De vuelta a la guitarra, Xoel se confiesa, mientras presenta “Caetano Veloso”, “son muchos nombres, muchos discos…”. Sin embargo hay que decir que siempre es él, siempre es Xoel, con Elephant Band, con Deluxe, con Lovely Luna y ahora como Xoel López sigue transmitiendo al público mil sensaciones con sus composiciones y sigue impresionando sus cualidades (y calidades) para la música.

“Tierra”; “Joven poeta” y “Buenos Aires” nos trasladan al otro lado del Atlántico. A los aires e influencias de Xoel en su aventura de varios años por aquellos lares. Vuelve al piano y nos eriza la piel con la perfecta, incluso sin los aires que aporta la trompa de Julián López, “Rostro de actriz”. En “Es verdad” se vuelve ha convertir en multiinstrumentista, tocando piano y armónica. El feeling con el público es tal que Xoel está abierto a peticiones, y es así como suenan “El amor valiente” y “Los jóvenes mueren antes de tiempo”. Tras un receso, Xoel vuelve al escenario y sucumbe a la insistente petición del público, siempre y cuando se colabore. Suena “Que no” y estalla el público. Está decidido a contentar a los presentes y se atreve con una versión acústica, con guitarra española, de “Adiós corazón”, eso sí, pide que no la grabemos. Las olas del atlántico rompen por última vez, de momento, con “De piedras y arenas mojadas”.

Se marcha Xoel López, el hombre orquesta, el letrista, el músico, Xoel López hacedor y creador de emociones, y la sala, al igual que ha hecho tras cada canción, aplaude y vitorea de manera agradecida el paso de su océano por nuestra tierra, por nuestras vidas. Hasta la próxima zambullida Xoel.