La Térmica más polifacética: Colección de retratos de Fabio Mcnamara

Hasta el 22 de junio La Térmica custodia la última exposición del artista Fabio de Miguel, una colección de retratos de personajes como Nacho Canut, Alaska, David Bowie e incluso el caudillo Francisco Franco. Desafiando sus propios estigmas, Fabio hace un repaso de todas sus facetas (nunca mejor dicho) desde aquellos años 80 de la movida madrileña.

La muestra estuvo precedida por una mesa redonda de grandes conocedores de la vida del artista: Jesús Ordovas Blasco, Darío Manrique, Agustín Cascales, Carlos Cavestani y Pablo Sycet, este último retratado por el artista dentro de la colección. También hubo tiempo para reproducir la entrevista integra que realizó la periodista Paloma Chamorro a Fabio Mcnamara y Pedro Almodóvar en el programa La Edad de Oro de TVE. La escasa afluencia de público fue patente durante la tarde, sobre todo respecto a la gran concurrencia de asistente que recibió la presentación de Mario Vaquerizo y su último libro “Fabiografía” (lo que deja para la reflexión cual fue el leitmotiv del encuentro…).

Mayor afluencia de público tuvo la propia inauguración de la sala de exposiciones, donde se repartieron antifaces entre “Tiparracas” con cristales de swarovski incrustados en el cuadro o siniestras y perversas “Vampirujas” de Fabio, facilitando en la medida de lo posible la contextualización del trabajo de Mcnamara.

“En los retratos que pinta y firma Fabio subyace un determinante denominado común que dinamita el propio concepto de retrato y que cualquiera puede advertir y paladear: desde un punto de vista iconográfico, sus retratos siempre están a medio camino entre la imagen del retratista y la del retrato, entre el pintor y su modelo. O sea, que el resultado final parece diluir las fronteras establecidas entre retrato y autorretrato porque su forma de mirar y de pintar parece estar fuera de norma, ajena a cualquier convención establecida sobre el genero”, sentencia Pablo Sycet sobre la maestría que Fabio ha focalizado en una única dirección: La pintura.

Si le dijeras a Fabio Mcnamara que es un artista underground u outsider, muy probablemente te soltaría un bofetón”, afirmaban los verdaderos conocedores del artista. Fabio (Fanny, Mcnamara o Tifannytis en cualquiera de las firmas de sus cuadros) no se casa con nadie y menos consigo mismo. La exposición de retratos del artista de la movida madrileña si de algo sirvió fue para conocer una mínima parte de artista. Y decimos mínima porque uno de los principales alicientes del trabajo de Fabio es que todos tienen adscritos cierto halo de misterio que les hace doblemente atractivos e hipnotizantes. Y es que así es Fabio, indefinible (y en otras ocasiones, indefendible).

Texto de Valen Ramos

Fotografías de Fran Vegas