El arte ruso aterriza en la Tabacalera

El arte ruso aterrizó en el edificio de la Tabacalera de la capital malagueña el 25 de marzo y estará con nosotros, al menos, durante diez largos y, ojalá, fructíferos años.

El Museo Estatal Ruso se inauguró en San Petersburgo en 1895 gracias al zar Nicolás II y alberga en él la mayor colección de arte ruso existente en el mundo. Esta colección está formada por obras de coleccionistas y de la misma familia imperial, así como por donaciones y adquisiciones que conforman un total de 400.000 obras de las que nos han llegado a Málaga 100 en la exposición permanente. De esta manera la Tabacalera, junto al Palacio Mijailovski, el Palacio de Mármol, el Palacio Stróganov, el castillo de San Miguel y la cabaña de Pedro I, se perfila como otra de las grandes sedes de este museo.

La exposición permanente de la Tabacalera lleva por título Arte Ruso. De los iconos al siglo XX. El recorrido propuesto comienza por los iconos, tan característicos del arte bizantino, que llegaron a Rusia a partir de abrazar la religión católica en el siglo X. Este tipo de pintura se ilustra con ejemplos tan paradigmáticos como Virgen de las palomas o Cristo Pantocrátor en los que podemos ver una preferencia por los tonos naturales como los naranjas y los verdes y la representación de Cristo y la Virgen María, aunque también encontramos algunas representaciones de santos e incluso escenas muy elaboradas.

Seguidamente sorprende ver cómo a partir del siglo XVIII y durante el XIX el arte en Rusia se europeiza de tal manera que es casi indistinguible del arte que entonces se producía en la propia España, Francia o Italia. Tras la separación de la Iglesia del Estado, el arte profano, ya fueran retratos aristocráticos, paisajes o costumbrismo, nació con fuerza en la nación rusa y los nobles promovieron la producción de obras según la moda europea. El brillo y la suavidad de los trazos dominan las composiciones en obras tan sorprendentes como Columna de Alejandro en medio de una Tormenta, puro romanticismo, o en los retratos de Kiprensky.

Esta parte de la exposición, la más amplia de la muestra, está dedicada a pinturas de historia pero, sobre todo, a las escenas costumbristas rusas que pueden diferir en los temas con las españolas pero en esencia son hermanas. Lo más curioso de las mismas es la ambición de instantaneidad que quizá no vemos en las nuestras, algo más posadas y forzadas. En esta parte vemos obras tan magníficas como Un beso santo de Goretski, Incendio en una aldea o El zar Iván el Terrible contempla la belleza de Vasilisa Meléntieva, donde las texturas tienen tan calidad que podemos tocar el terciopelo con la vista.

A partir de aquí ya se ven trazos posimpresionistas como en Una aldea siciliana que nos anticipa lo que podremos ver en la siguiente sala: las sorprendentes y brillantes vanguardias rusas.

Kandiski y Composición con borde blanco, Tatlin, Olga Rozánova, Tatlin, Rodchenko, Malévich y Chagall se pasean ante nosotros en una exposición permanente en un museo malagueño, no se puede decir más. Es muy interesante la reflexión que podemos hacer frente a Cabeza de Malévich, en cuanto a que pareciera que volviésemos a estar frente a uno de esos iconos de la primera sala, y es que todos estos artistas fueron apasionados coleccionistas de estas obras del siglo X. El arte se muestra cíclico en este museo de arte ruso.

Si avanzamos un poco más llegamos al arte representativo de la Rusia socialista. La industria, el ejército y la felicidad del pueblo son los temas más repetidos en estas composiciones que no tenían otro objeto sino el de la propaganda del régimen de Stalin. Esta situación acabaría con la muerte del dictador, cuando se produce la época del deshielo, donde ya sin censura los artistas vuelven a ser dueños de la temática de sus producciones. Recogida de patatas de Ivanov, Una estación otoñal o La mies, son grandes ejemplos de este momento histórico y político que podemos observar en el museo.

Esperando animar a la visita del museo, aquí os dejamos las tarifas y los horarios para su visita:

Horarios:

-Del 16 de septiembre al 15 de junio: de 9.30 a 20.00h

-De 16 de junio al 15 de septiembre: de 11.00 a 22.00h

Cerrado los LUNES

Tarifas:

-Permanente+temporal: 8€ general (4€ reducida)

-Permanente: 6€ general (3.50€ reducida)

-Temporal: 4€ general (2.50€ reducida)