Museo Carmen Thyssen acoge “Darío de Regoyos. La aventura impresionista”

Del 13 de junio al 13 de octubre. Museo Carmen Thyssen de Málaga.

La pinacoteca muestra en sus soportes promocionales algunas de las piezas de la exposición tales como ‘Las redes’ (1893), ‘El tajo de Ronda’ (1905) o ‘Los almendros en flor’ (1905)

El Museo Carmen Thyssen Málaga se prepara ya estos días para recibir las obras que formarán parte de la exposición temporal Darío de Regoyos. La aventura impresionista, una muestra dedicada al pintor español que se ha realizado con colaboración con el Museo de Bellas Artes de Bilbao y el Museo Thyssen-Bornemisza.

Darío de Regoyos conoció, de forma directa, algunos de los nuevos movimientos artísticos de finales del siglo XIX. Ello le permitió aportar, al inmovilista panorama español de la época, su visión renovadora.

El subtítulo de la exposición, La aventura impresionista, ha sido un factor determinante para el diseño de la campaña promocional que ya se puede contemplar en las calles de la ciudad. Esa idea de aventura, por otro lado tan presente en la propia biografía del artista, se ha plasmado  en una campaña variada, presentando distintas muestras del recorrido artístico del pintor hasta su culminación más impresionista.

La obra Las redes (1893) fue expuesta por primera vez en el salón de Los Independientes de París y muestra a unos hombres apoyados en un muro bajo desde donde contemplan las redes atadas a un mástil que parecen suspendidas en el aire. La originalidad de la obra radica tanto en la propia composición como en el modo minucioso con el que cada elemento es trabajado, así como en la combinación de distintos tonos en cada zona. Esta es probablemente la mejor obra puntillista de Regoyos.

Una de las obras más vinculadas a la provincia de Málaga es la de El tajo de Ronda (1905), que coincide con el viaje que realizaron Darío de Regoyos y Pío Baroja por Ronda, Málaga y Granada donde visitaron a artistas y escritores locales. De aquel viaje es testimonio esta hermosa y sugerente vista de Ronda, con la peculiar gama cromática de la obra madura de Regoyos.

Los almendros en flor (1905), una de las piezas más emblemáticas de la Colección permanente del Museo Carmen Thyssen, se puede contemplar de forma promocional en los distintos formatos de difusión de la muestra. En este paisaje aparece, como era habitual en Regoyos, una figura humana, en esta ocasión en el centro del cuadro. El autor incorpora una sombrilla de color rojo, frecuente en los cuadros impresionistas de Monet y de su íntimo amigo, Camille Pissarro.