Marina Vargas en el CAC Málaga

231015marinavargas11 (1)Del 23 de octubre al 10 de enero de 2016. CAC Málaga

El Centro de Arte Contemporáneo de Málaga presenta la primera exposición individual en un museo andaluz de Marina Vargas. En Ni animal ni tampoco ángel, título de la exposición comisariada por Fernando Francés, se podrán ver trece obras ,doce esculturas y una fotografía, la mayoría creadas expresamente para la exposición en el CAC Málaga. En este proyecto, la artista reflexiona sobre las nuevas visiones de los conocimientos heredados, la belleza y el concepto de liberación.  La artista vive y trabaja en Madrid.

 “Trato de crear en mi contexto mi propio código de imágenes, intentando estructurar con ellas mi identidad, es decir – mi ser en el tiempo – como si todo lo externo lo imprimiera o lo transpirara hacia mi adentro con la intención de construir un universo o hábitat paralelo” explica Marina Vargas (Granada, 1980) sobre su obra. El CAC Málaga presenta Ni animal ni tampoco ángel, el trabajo inédito de la artista, trece obras, en su mayoría creadas específicamente para su exposición en el museo. La temática principal que aborda la artista es la reflexión sobre un nuevo concepto de belleza y libertad, además de la crítica de los modelos clásicos. Marina Vargas es considerada una artista multidisciplinar que trabaja la escultura, el dibujo, la instalación, la fotografía y el vídeo.

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Ni animal ni tampoco ángel es una selección de 12 esculturas compuestas por polvo de mármol y resina, recubiertas con poliuretano expandido y una fotografía en blanco y negro.  La escultura, como soporte principal, es utilizada como herramienta para cuestionar lo heredado histórica y simbólicamente. Vargas trabaja con formas ya existentes y se las pone en duda mediante una deconstrucción orgánica, modificando por completo el concepto inicial de las mismas. La artista recurre a esculturas que son utilizadas en escuelas de Artes y Oficios o Bellas Artes para enseñar a dibujar, modelar o estudiar anatomía.

231015marinavargas (1)Sus obras se caracterizan por el uso de líneas curvas o “entrañas”, como las denomina la artista, son formas imprecisas que surgen del diálogo entre los pensamientos y emociones de la artista que plasma como grafía sobre las obras. Además de por el uso de una paleta de colores restringida como el rojo, el blanco, el negro, el dorado y el plateado. La elección de estos colores evocan lo sagrado, una gama cromática procedente de la estética bizantina y otros referentes. Sus obras comprenden temas como su visión particular de la vida y la muerte, la fe y el agnosticismo o el orden y el caos de nuestro tiempo y nuestro pasado.

La artista se encuentra muy influenciada por diferentes corrientes artísticas como  el clasicismo, el grecorromano, el renacimiento o el barroco, donde recurre como fuente de inspiración. En la exposición Ni animal ni tampoco ángel, la artista recupera los modelos de escultura, propias de la cultura occidental, a las que les aplica la teoría de Paracelso, médico y alquimista del Renacimiento que cultivaba intereses como el arte, la ciencia, la magia, la astrología o la anatomía. Los 3 elementos que conforman el paradigma de Paracelso son: el cuerpo elemental (la gula y la lujuria), el cuerpo sideral (el ánimo, el arte y la sabiduría) y el cuerpo eterno (la tendencia hacia el conocimiento de Dios) muy presentes en las obras de Vargas.

El uso del poliuretano expandido y la modulación del mismo para recubrir o descubrir las esculturas es otro de los objetivos que utiliza la artista para sacar lo “de dentro a fuera y lo de fuera a dentro”. En ello reside en la necesidad de tener que cuestionarse el canon de belleza clásica y la perfecta proporción tal y como se entiende en la actualidad. La forma deja de tener interés, siendo la imagen o la percepción individual del espectador las que adquieren protagonismo. La artista pretende crear un interrogante al espectador sobre el origen, lo sagrado y lo profano.