Retrato de la condesa Mathieu de Noailles llega al Museo Thyssen como huésped de excepción

CondesaRetrato de la condesa Mathieu de Noailles, obra maestra de Ignacio de Zuloaga, llega al Museo Thyssen como huésped de excepción.

Producto de un intercambio entre el gran Museo de Bellas Artes de Bilbao y el Museo Carmen Thyssen de Málaga, Retrato de la condesa Mathieu de Noailles (1913) llega a nuestra ciudad el martes 10 de noviembre y se quedará hasta el 14 de febrero del próximo año. De esta forma se quiere conmemorar el 70 aniversario del fallecimiento del artista vasco, quien coincidió en vida con otros pintores como Rusiñol, Van Gogh o Toulouse-Lautrec, artistas a los que recientemente hemos podido disfrutar en la misma pinacoteca.

Ignacio de Zuloaga Zabaleta nació en Eibar en 1870. Desde una edad muy temprana ya entró en contacto con el arte por la vinculación de algunos de sus familiares con las artes aplicadas. Habiendo abandonado sus estudios de ingeniería, fue en el Museo del Prado donde comenzó a copiar obras de maestros como Ribera, Velázquez, Goya o El Greco. De hecho el Barroco español será una de las grandes influencias que tendrá su extensa obra, influencia que nos lleva a ver en esta pintura que nos ocupa un magnífico recuerdo a las majas de Goya. Y es que, a pesar de la vanguardia imperante en la época, Zuloaga no dejó de representar a la manera tradicional de la pintura española y de sus grandes representantes.Durante su vida se perfilaría como un excelente paisajista y retratista de la alta sociedad, lo que no excluye una importante presencia de toreros, prostitutas y personas de baja condición social en su obra.

Retrato de la condesa Mathieu de Noailles quedará expuesta en las salas de la Colección Permanente de la segunda planta del museo, manteniendo un diálogo con una obra del mismo padre, Corrida de toros en Eibar(1899), algo anterior en la producción del artista pero una excelente resumidora de toda su idiosincrasia como pintor.

Anna de Noailles no era cualquier personaje de la alta sociedad parisina; fue miembro de la Real Academia de la Lengua y de la Literatura francesas de Bélgica y mecenas en los salones literarios de París de comienzos del siglo XX. Creó en 1904, junto a otras mujeres, el premio “Vida Hereuse” (Vida feliz), dirigido a la prosa y poesía francesas. Dentro de este contexto es inherente su gran relación con la élite intelectual y artística del momento, siendo retratada por numerosos artistas e incluso esculpida por el famosísimo escultor Auguste Rodin. Además escribió tres novelas, una autobiografía e incontables poemas durante su no muy larga vida en los que se repiten tres temas esenciales: el amor, la naturaleza y la muerte.

En esta pintura vemos el resultado de la solicitud de la condesa a Zuloaga para que la retratase. El artista la representa recostada en un diván, a la manera de las majas de Goya, mirando fijamente al espectador, ataviada con un vaporoso vestido blanco que resalta contra la oscuridad de las telas y el fondo. En la esquina inferior izquierda vemos una pequeña mesa donde, recordando a las vanitas barrocas, se posan un jarrón con rosas, joyas y libros, las tres grandes aficiones de la mujer. La composición está estructurada por medio de la línea horizontal que dibuja el diván, que divide la pintura en dos, las líneas verticales de las cortinas en segundo plano y el propio tronco erguido de la condesa, y las sinuosas líneas de las nubes y el cuerpo femenino. En la obra vemos a Anna de Noailles quien, con una mirada profunda y desafiante, se enfrenta a la muerte representada por el bodegón de la mesa.

La condesa de Noailles murió en 1933 y sus restos se depositaron en el cementerio de Pére-Lachaiseen París. De ella dijo Rubén Darío “La condesa de Noailles es una rara perla perfumada, como las del mar de Ormur. Es una aparición de figura poética y legendaria, en pleno París del siglo XX” .

La obra podrá visitarse en el horario habitual de apertura del museo:

  • De martes a domingo de 10 a 20 horas.
  • Lunes cerrado excepto festivos.
  • El museo cierra el 25 de diciembre y el 1 de enero.

La tarifa para la colección permanente es de 6€ y de 3,5€ reducida (mayores de 65, discapacitados superior al 33%, estudiantes menores de 26 años, Carné Joven Euro, Residentes en Málaga-para la permanente- y familias numerosas).

La entrada es gratuita todos los domingos a partir de las cinco de la tarde, y todos los días para menores de 18 años, desempleados, estudiantes de la UMA (colección permanente), profesores y alumnos de Historia del Arte y BBAA, guías con acreditación oficial y miembros del ICOM.