CADENCIA · Por Eneko

            No atino a encontrar las teclas desde tu partida. Este piano arrastra la cadencia que tu ausencia impuso sobre el,  relegándolo a tu rincón en el salón dorado.  Parece que suena mudo mientras pulso sus teclas, aleteando sobre las huellas de tus dedos con las falanges de mis dedos, sembrando sobre sus dientes de marfil el deseo de tu vuelta.
            Yo que nunca quise tu piano, que renegué de tus horas muertas ante las partituras, que busqué mil excusas y mil tareas que monopolizasen tu vida junto a la mía…ahora me siento desafiante y me presto a seguir tus huellas, el ritmo de tus pies en los pedales.
            Intento seguir la cadencia, retomar los ríos de tus manos posadas en mis manos, intentando, entre las sonrisas más tiernas de mi vida, que consiguiera hacer retumbar en las paredes la más simple escala. Nunca presté atención a la cadencia de tu vida, al sonido que tus días marcaban en mi calendario, a las sombras de tu figura marcadas a tijeretazos en la pared.
            Nunca debí dejar de escuchar tu respiración a través del piano, no debí olvidar que tus sentimientos eran una música celeste y suave que marcaba mi pulso desde el primer momento en que te quise (fuiste destello azul, vagos sonidos) a la salida del conservatorio.
            Estoy solo. Como estas teclas, marchitas y afiladas que se ríen de tu prisa en huir, arrimándome al corazón unas ascuas funestas, llenando de rescoldos toda la casa (era nuestra, nuestra casa, la llamaste), ahogándome yo solo mientras despego las notas arrinconadas en la pared dorada.
            Ahora, aquí, solo, necesito saber por qué fui tan olvidado, necio y sordo, sobretodo sordo, a pesar de la incesante música de tu vida, a pesar de tus insistentes melodías de adiós y olvido, de vuelos lejanos… cuándo tomaste la sutil idea de abandonar tu piano a su suerte, de dejarlo huérfano en sus silencios largos.
            Vuelvo a empezar y ya no recuerdo, la forma de tus manos, la leve postura quebrada en tu afán de elevar el ritmo, de matar mis silencios a disparos de música y luz. Y es tarde para intentar buscarte ahora, que todo parece empezar a terminar, que siento que mi vida esta sepultada bajo todo el haz de notas que tejieron tus dedos, sin que yo advirtiera que dejarían de sonar cuando dejase de oírlas.
            Voy a cruzar aún más ese umbral fijado, penetrar en el limbo de las sombras, tan gruesas que no filtran tu voz, tus notas, tus sonidos…iré a buscarte donde te encuentres, donde te confinó mi olvido, para saber y sentir y soñar de nuevo nuestra música. Para tocar con mis manos las vaporosas teclas negras y blancas, para acariciar el rumbo de tus dedos de nuevo:
 “empezamos desde el principio…ahora…”
            Ya lo oigo, lo oigo…no era sólo oscuridad…escucho la cadencia, muevo mis manos, la música… la música comienza de nuevo…

1 comment on “CADENCIA · Por Eneko

  1. Hola, malagueños, me contó un pájaro que el parasexo había llamado (de alguna manera) vuestra atención, así que aquí os dejo la dirección donde los he colgado todos. Intentaré actualizar una vez por semana.
    Sólo se ven los diez últimos, para leer el resto hay que pinchar en «Octubre» o «Noviembre» o el mes que proceda (barra lateral arriba derecha)
    Saludos y larga vida a vuestra revista
    Henar

    http://parasexo.blog.com

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