Quémate con estilo…


Muy atrás quedaron los días en que ir a la playa ataviado con camiseta de promoción de taller mecánico y visera estridente (que durante el resto del año permanece guardada en las profundidades de los armarios de casa), era algo que entraba en los márgenes de lo que uno relativamente podría permitirse. Se acabó eso (a menos que pretendas mimetizarte entre el vulgo, harta de tu popularidad estival).

No te lo tomes a la tremenda, no te incito a que pises la arena con tacones, al más puro estilo Victoria Beckham; pero sí a que cuides un poquito tu look a pesar de las temperaturas extremas. Piensa en Noor y Rania; en Jordania debe hacer como 50º pero, ¿van ellas con pareo y chanclas a todas partes por ello?

Cada vez más, las grandes casas de la moda de lujo incluyen en sus colecciones de Primavera-Verano sus propuestas sobre lo qué deberíamos llevar puesto mientras nos tostamos al sol, ligamos con chulazos en la barra de los chiringuitos o simplemente nos damos un garbeo por el borde de la piscina para ver y ser visto.

Estas marcas imponen su sello personal a las prendas de baño: Lacoste conjuga lo deportivo con detalles de lo más preppy, Versace sigue fiel a su línea de tonos metalizados, Cavalli apuesta por la sofisticación más absoluta, Dolce & Gabbana continua apostando por lo más sexy y los más clásicos como Gucci o Armani, se inundan de negro; todo lo contrario que Pucci y sus siempre presentes estampados psicodélicos.

Una cosa que aprendí de Mª Eugenia Fernández de Castro es que no se dice ‘bañador’, sino ‘traje de baño’, porque ‘bañador’ suena a ‘el señor que te baña’ (siempre según ella, claro).
 Sencillamente genial.